lunes, 24 de febrero de 2014

LAMBRATE, Milán en versión original


Cuna de la mítica scooter Lambretta, este antiguo barrio ferroviario y universitario asoma como trend-setter entre los aficionados al arte, los espacios multifuncionales y los locales de diseño con cierto toque  retro y popular. Aires revolucionarios para la distinguida ciudad de la moda.

Al nordeste de la capital lombarda, el barrio de Lambrate saca la paleta de colores para redecorar una imagen tradicionalmente lúgubre y anodina. Atraídos por una oferta cultural y de ocio original que se aleja de los circuitos más concurridos de la ciudad, cada vez son más los jóvenes, sibaritas y culturetas que se acercan hasta este quartiere popular nacido en la era romana. La historia de Lambrate presume de haber dado vida a la mítica scooter Lambretta, convertida en icono internacional en los años cincuenta y sesenta y símbolo de exclusividad y refinamiento. El modo más rápido para llegar es el tren, hasta la estación de ferrocarril de Lambrate, o el metro (línea M2). Cruzando las vías en dirección este, la calle Giovanni Ventura es parada ineludible para los apasionados del arte. La galería de arte  contemporáneo Prometeo Gallery (Via Ventura, 3, www.prometeogallery.com) exhibe diseños de artistas internacionales con incidencia en autores del este de Europa; a su lado está Luna (Via Ventura, 15), cuya peculiar fachada bien merece una instantánea. Muy cerquita, el Spazio Ventura (Via Ventura, 15) es ya un referente en los círculos artísticos de la ciudad. Sede de la Escuela Politécnica de Diseño, en sus instalaciones se celebran eventos, exposiciones y mercadillos de diversa índole.


Volvemos sobre nuestros pasos para cruzar de nuevo las vías del tren y dirigirnos hacia la via Porpora, dónde nos sorprende ‘il Mercatino Baddaro’ (Porpora, 150). Un desconocido y minúsculo mercadillo de ropa  y calzado de segunda mando escondido entre soportales. Se nutre de donaciones y sus precios son imbatibles. En una calle paralela, la herboristería más antigua de Milán, Erboristeria dal 1944, (Vallazze, 116), atrae la atención por su antiquísima decoración y sus más de seiscientas hierbas , así como vinos biológicos o aceites esenciales.
Y para reponer fuerzas, a escasos metros tropezamos con una de las cervecerías artesanales más populares de la región: Birrificio (Adelchi, 5 www.birrificiolambrate.com). Laboratorio, fábrica y cervecería…. desde 1996,  Alessandra, Fabio, Paolo, Davide y Giampaolo producen y sirven18 cervezas crudas con ingredientes totalmente naturales. Para saciar el apetito, nos ofrecen platos muy aceptables, más allá de la típica gastronomía de un pub convencional.
Reanudamos ruta en dirección sur para disfrutar de un relajante paseo por el Jardín Botánico de Lambrate (Valvassori Peroni),  en la zona universitaria del Politécnico. Un hermoso parque concebido para el disfrute público pero también para la investigación y el estudio de especies y plantas medicinales. Nos sumergimos de nuevo en la civilización y caminamos hasta la cercana zona de Ortica para sucumbir a un dulce pecado: saborear auténticas delicias pasteleras sicilianas en la Pastelería Eoliana  (Ortica, 1).
Y por fin, al otro lado de la calle, la sorpresa más genuina de Lambrate, La Bolera de l’Ortica (Amadeo, 8). Catalogado como ‘dopolavoro ferroviaro’, una suerte de ‘afterwork’ a la antigua usanza, nos sorprende descubrir una vieja bolera familiar a la que las nuevas generaciones han otorgado una innovadora dimensión. Las clásicas noches de baile y música en vivo se suceden con mercadillos alternativos, sesiones de djs, eventos culturales y artísticos… No abandone el local sin degustar  la especialidad de la casa: arrosticini abruzzesi e bruschette.

Cómo ir:
Easyjet, Vueling, Ryanair, Iberia y Air Europa conectan diariamente la Península con los tres aeropuertos de la capital Lombarda: Malpensa, Bérgamo y Linate. En coche, la distancia entre Barcelona y Milán, 980 km., puede recorrerse en unas diez horas.



No hay comentarios:

Publicar un comentario